Juan José y Nuevo Ser

Hace  tres años recibí un correo electrónico de la Editorial Nuevo Ser, invitándome a participar en un concurso de poesía y narrativa breve, este último mi género. Sentí una gran emoción por la invitación y decidí escribir una nueva narrativa y enviarla, quizás sólo con la ilusión que uno de los escritores que la recibiera la leyera, sin más, sin esperar más que eso.

Pero mayor fue mi sorpresa cuando al poco tiempo, y dentro de los plazos que la editorial se comprometió, me enviaron otro correo diciéndome que mi obra había sido seleccionada.

A partir de allí todo fue distinto para mí en cuanto la importancia de la escritura, pues ellos me ubicaban en un lugar que, aunque siempre lo transité, nunca había reparado que estaba. Me llamaron “Escritor”.

Varias veces me comuniqué o hablé por teléfono con personal de la editorial, y siempre fui recibido con la mejor cordialidad y el mayor de los respetos, a pesar de mi ansiedad por ver mi obra publicada.

Es realmente placentero sentir que gente, como ésta de la editorial, reconoce y admira tu obra.

Mis obras figuraron en varias de sus antologías, libros hechos realmente con respeto a cada uno de los que allí participamos,  pues se notaba un trabajo excelente de un grupo de personas que hacían esto en serio.

Y fue así que concurrí a la entrega de premios que se realizó en una sala de Paseo la Plaza, de esta Capital.

Debo decir que en ese momento, me sentí yo mismo un escritor, me di cuenta que lo era, pues allí todo lo que me rodeaba tenía que ver con ello. Ellos me lo hicieron notar en cada acción, en cada palabra.

Cuando el editor, Gabriel Martín, inauguró la presentación del libro y la entrega de premios, sentí de él quizás las palabras que siempre hubiera querido escuchar en cuanto a todo lo que escribimos. Él tenia las palabras justas por decir, y me hizo sentir reconfortado en mi actitud de escribir, siempre.

Participé en este concurso y en varios más. Nunca obtuve un primer premio, ni un segundo, ni un tercero. Pero en realidad nunca creí necesitarlo, pues con la gente de la Editorial (editores, escritores, administrativos) encontré el premio que, tal vez, un escritor necesita: ser reconocido y respetado como tal. Y lo más importante poder dejar reflejada en letras nuestras más sentidas obras.

 

Juan José y la literatura

Creo que he escrito desde siempre. En realidad mi adolescencia pasó siempre con una hoja y un lápiz en la mano, rescatando esos momentos que llevaremos siempre con nosotros. Pero, como es debido, el tiempo pasa, y la escritura fue mas espaciada.

La inspiración siempre está para aquellos que, como yo, buscan siempre un tema al cual referir una narrativa, ya sea real o ficción, aunque nunca sabremos cual es el límite entre una y otra. Pero cuando tu hoja queda guardada junto a otras hojas que el tiempo escribió, te da la imagen que tus palabras son llevadas por el viento, y para quien escribe, la palabra perdida es palabra muerta.