Escribo desde que creí en ese
dicho que afirma que para morir tranquilo hay que ..."plantar un árbol, tener
un hijo y escribir un libro". Es decir ya saliendo de la adolescencia.
Publiqué mis primeros
escritos gracias a la Editorial Nuevo Ser en una de las Antologías. Luego
participe de otra publicación. La gente de la editorial, pese a establecer una
relación a distancia, fue contenedora en lo referido a lo conceptual,
contenidos de los escritos y clara a la hora de los aspectos operativos.
Es necesario luchar por lo
que uno quiere; y es sumamente valioso encontrarse con un grupo de personas
que valora esta lucha.